ELIGIENDO EL CAMINO

30/12/09


ELIGIENDO EL CAMINO

Oye, hijo mío, y sé sabio,
Y endereza tu corazón al camino.

(Proverbios 23:19)

(Deuteronomio 30:15)

Lo interesante de este verso, es que el Señor nos plantea que existen dos caminos que él pone delante de nuestros ojos. Esto quiere decir que el nos da a escoger, no se mal interprete como si de Dios viniera el camino de mal y de muerte, no olvidemos que “Toda buena dadiva y todo don perfecto viene de Dios”. El Señor nos presenta dos caminos y nos da a elegir cual de los dos podemos escoger.

1- El camino de la vida y el bien
2- El camino de la muerte y el mal.

No hay matices, no hay algo un poco bueno y un poco malo, no existen los grises entre estos dos caminos, o estas en el camino de la vida y el bien o vas avanzando por el camino de la muerte y el mal. La línea entre estos dos caminos es muy delgada por lo que siempre es necesario examinarnos para ver cual de los dos caminos estamos tomando.

Pero antes de ver eso, debemos saber cual es cual, de que se trata cada camino y como identificarlos a cada uno respectivamente.

A-) EL CAMINO DE MUERTE Y EL MAL (Este es el camino de la carne)

Lo primero a destacar es que se llama el camino de “muerte” por lo tanto si entendemos que muerte significa “separación” (ya sea física o espiritual) deducimos por consiguiente que el camino de muerte y del mal, es uno separado de Dios. Uno que no tiene nada que ver con los pasos de Dios, está bien lejos de lo que el Señor quiere y no es un camino donde el Padre bendiga ni gobierne.

(Romanos 6:23) (Romanos 5:12) (Romanos 3:23)

Los tres versículos anteriores nos dejan en evidencia los siguientes puntos que nos esclarecen un poco más el “como es” este camino de muerte y el mal. Hay una palabra que se repite en los tres versículos y esa es “PECADO” y es que si existe una razón del por que este camino está separado de Dios, es por la simple razón de que en este camino abunda el pecado. Aquí no existe la santidad ni el anhelo de ser santos, en este camino andan aquellos que les gusta y se agradan en pecar, los que “no tomaron en cuenta el temer a Dios”, personas duras de corazón que nunca estuvieron dispuestos a provocar un cambio en sus vidas por miedo al mismo, que nos les gusta el compromiso y prefieren vivir como les place, personas que no les importa desagradar a Dios si no que solo piensan en si mismos, personas a las que no les gusta ser diferentes, si no parte del resto, son personas que no están en la voluntad de Dios.


(Proverbios 4:14)

Ahora si este es un camino donde abunda el pecado y sabemos que el pecado produce separación, entonces deducimos que es un camino separado totalmente de la voluntad de Dios, por consiguiente vienen los tropiezos, es un camino donde abundan los tropiezos y es que la luz escasea, tropiezan constantemente con basura y estiércol en sus desnudos pies. ESTE ES EL CAMINO DE LOS INESTABLES Y LA MUJER EXTRAÑA (Proverbios 5:4-8) (Santiago 1:8)

(Proverbios 14:12) (Proverbios 21:2)

¡Todo camino es recto según nosotros! Caminamos tranquilos como si nada pasara, vivimos y decimos “Yo estoy bien” si, bien separado de Dios, ¡Cuan importante es poner muchísima atención a nuestros pasos, por que podemos estar luchando por servir a dos señores, por vivir con un pie en el camino de muerte y otro en el camino de vida, sin embargo, ¡ESTA ENGAÑANDOTE! Si hay pecado en tu vida, si no estas viviendo o haciendo conforme a la volunta de Dios, o si la estás cumpliendo a medias, ¡ESTAS EN PECADO! Y EL PECADO SEPARA Y TODO CAMINO SEPARADO DE DIOS, ES CAMINO DE MUERTE, no estás ni cerca del camino de vida y el bien, estás en el camino de muerte y el mal, viviendo totalmente engañado (Gálatas 6:7)

B-) EL CAMINO DE VIDA Y EL BIEN (Este es el camino del Espíritu)

Este camino tiene un nombre y lo encontramos en (Juan 14:6) pues dice que “el es el camino y la vida” en otra cita dice: “El que tiene al Hijo, tiene la vida” (I Juan 5:12) CRISTO ES EL CAMINO DE VIDA Y EL BIEN, en (Juan 10:10) dice “Yo he venido para que tengan vida….” A eso vino el Salvador, por que perdidos estábamos en el camino de muerte y el mal todos nosotros por cuanto nacemos separados del Altísimo, sin embargo, el Señor por su sangre preciosa NO PRESENTA AHORA LOS DOS CAMINOS, PUES EL ABRIÓ EL CAMINO DE LA VIDA PARA NOSOTROS, pero a pesar de esto, está en nosotros el elegir cual de estos dos vamos a tomar. (Juan 8:51) ¿Puede uno que ha aceptado a Cristo como su Salvador volver al camino de la muerte? Por supuesto que si, ¿Cómo? Viviendo como un muerto.

(Proverbios 14:2)

Aquel que está alejado de la voluntad de Dios, aquel que vive como el quiere, al que no le interesa cambiar, si no que viene por venir, por costumbre, por que no quiere dejar la Iglesia, por amigos o amigas, pero nunca cambian lo que deben cambiar por amor a Cristo. Esos hijos de Dios que sirven a dos señores y viven un doble estándar, con un pie adentro y uno afuera, cosa que no existe, no eres un poco santo y un poco carnal, o eres santo o eres carnal.









(Mateo 7:13-14)

He aquí la real diferencia entre uno y otro camino, el versículo es claro en decirnos que aquel camino de vida “pocos lo hallan” son pocos los que realmente quieren pasar por el. Obvio si es muchísimo más cómodo pasar por aquel camino que es ancho, espacioso, fácil por que no implica hacer nada si no que seguir viviendo como uno quiere, ¡Esta lleno ese camino! Pero es tan ancho y fácil de pasar que aun queda el espacio suficiente como para estar relajado sin hacer nada.

Pero por otro lado está el angosto, ese camino de dificultades, de rasguños, heridas, cambios, luchas, problemas, ese camino que implica dejar cosas, dejar personas atrás, dejar quizás sueños, futuro, ¿Quién va a querer pasar por este angosto camino? El camino de la vida implica que cada cristiano esté dispuesto a cargar su cruz hasta lo más alto del calvario para crucificar la carne. Implica que a medida que avanzamos, las partes de nuestro yo van quedando atrás con el roce de la voluntad de Dios, con el roce de su palabra y el choque con su poder. Las heridas que provocan las dificultades en este camino son para un beneficio mayor a largo plazo, pues el fin del camino es CAMINO DE VIDA Y DE BIEN (o bendición)

(Josué 24:15)


Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo:
¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos?
Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él.
Y el pueblo no respondió palabra.

(I Reyes 18:21)

Te invito hoy, a que elijas el camino, a que elijas cual de los dos vas a seguir, si anhelamos que la iglesia crezca, que el grupo crezca, deben salir aquellos que andan sirviendo a dos señores, o salen, o se apartan de ese camino para volver a donde debían estar. Pero escoge, no sigas engañándote a ti mismo, por favor escoge, necesitamos que tomes una decisión, pero ¿hasta cuando claudicareis entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle.



Marcelo Fabián Varela Ortiz
Misionero Bautista
“Una mano dispuesta”

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